Hace tiempo, en el libro "sincrodestino" de Chopra, encontré un ejercicio practico sobre el espejo de las relaciones; os lo pongo aquí. Lo podeis encontrar googleando en varias paginas donde está copiado textualmente y tambien en el propio pdf del libro.
Desconozco el valor cientifico del ejercicio, pero la verdad que como poco es bastante liberador..

Ejercicio 3: Aceptar la dualidad
Para este ejercicio, necesitas una hoja de papel y una pluma.
Piensa en una persona que te resulte muy atractiva. En el lado izquierdo del papel haz una
lista de diez o más características positivas de esa persona. Anota todo lo que se te ocurra. Escribe
rápidamente. El secreto está en no darle tiempo a tu mente consciente para que edite tus
pensamientos. ¿Por qué te gusta esta persona? ¿Porqué la encuentras atractiva? ¿Qué admiras en
ella? ¿Es una persona amable, afectuosa, flexible, independiente? ¿Admiras que maneje un auto her-
moso, que luzca un peinado favorecedor, que viva en una casa bonita? Sólo tú vas a ver esta lista; sé
completamente honesto. Si te atoras antes de llegar a diez características, di en voz alta: «Me gusta
esta persona porque.».» y llena el espacio en blanco. Puedes escribir tantas como quieras, pero no te
detengas antes de llegar a diez.
Ahora trae a tu conciencia a alguien que te resulte repulsivo, alguien que moleste, te irrite, te
exaspere o te incomode en alguna forma. Empieza a definir las características específicas que te
parecen poco atractivas. En el lado derecho del papel, elabora una lista de diez o más de estos
rasgos indeseables. ¿Por qué te molesta esa persona? ¿Por qué te molesta o enfurece? Escribe
tantas características como quieras, pero no te detengas antes de diez.
Cuando hayas terminado ambas listas, piensa de nuevo en la persona que te parece atractiva
e identifica al menos tres características poco atractivas de ella. No rechaces esta idea; nadie es
perfecto (mientras más puedas aprender a aceptar esto en los demás, más dispuesto estarás a
hacerlo en ti). Luego piensa en la persona que te parece poco atractiva e identifica tres rasgos que
sean relativamente interesantes.
Ahora debes tener, al menos, 26 características escritas en el papel. Léelas todas y encierra
en un círculo las que puedas reconocer en ti. Por ejemplo, si escribiste «compasivo» para la persona
atractiva, pregúntate si alguna vez has actuado con compasión. Si es así, encierra esa palabra. No lo
pienses demasiado; responde con lo primero que se te ocurra. Haz esto con todas las palabras de la
lista; encierra las que describan un rasgo que puedas identificar en tu propia naturaleza.
Lee la lista otra vez. Entre las palabras que no encerraste, encuentra las que definitivamente
no te puedes aplicar, las que no te describen en absoluto. Señálalas con una palomita.
Por último, entre las palabras encerradas en un círculo, identifica las tres que mejor te
describan. Da vuelta a la hoja y escribe esas tres palabras. Luego vuelve a las palabras palomeadas
e identifica las tres que menos te describan, las que por ninguna circunstancia se te pueden aplicar.
Escribe estas tres palabras atrás de la hoja, debajo de las tres que mejor te describen. Lee esas seis
palabras: las tres que mejor te describen y las tres que menos se te aplican. Tú tienes todos estos
rasgos y características. Las características que niegas con mayor energía también son parte de ti, y
probablemente son las que provocan más turbulencias en tu vida. Atraes a las personas que tienen
estas seis características, las más positivas porque tal vez sientas que no las mereces, y las más
negativas porque te rehúsas a reconocer su presencia en tu vida.
Una vez que puedas verte en los demás, será mucho más fácil establecer contacto con ellos y,
a través de esa conexión, descubrir la conciencia de la unidad. La puerta que lleva al sincrodestirto
estará abierta. Éste es el poder del espejo de las relaciones.