http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=wp6g9NKnH5g¿Qué quieres que haga, buscarme un protector?
¿Un amo tal vez, y como hiedra oscura que sube la pared
medrando sin lira y con adulación?,
¿Cambiar de camisa para obtener posición?
No, gracias.
¿Dedicar, si viene al caso, versos a los banqueros?,
¿convertirme en payaso?
¿Adular con vileza los cuernos de un cabestro
por temor a que me lance un gesto siniestro?
No, gracias
¿Desayunar cada día un sapo?, ¿tener el vientre panzón,
un papo que me llegue a las rodillas con dolencias pestilentes
de tanto hacer reverencias?
No, gracias.
¿Adular el talento de los camelos?,
vivir atemorizado por infames libelos
y repetir sin tregua: “señores soy un loro,
quiero ver mi nombre escrito en letras de oro”.
No, gracias.
¿Sentir terror a los anatemas?,
¿preferir las calumnias a los poemas?,
¿traicionar medallas urdir falacias?
No, gracias, no, gracias, no, gracias.
Pero cantar, soñar, reír, vivir, estar sólo,
ser libre, tener el ojo avizor, la voz que vibre
ponerme por sombrero el universo.
Por un sí o por un no, batirme o hacer un verso.
Despreciar con valor la gloria y la fortuna,
viajar con la imaginación a la luna.
Sólo al que vale reconocer los méritos,
no pagar jamás por favores pretéritos.
Renunciar para siempre a cadenas y protocolo,
posiblemente no volar muy alto, pero sólo.