Imprimir

El Foro de Reiki y Crecimiento Personal de habla Hispana más grande del mundo  /  Alimento para el Alma - Foro abierto  /  COPLAS
Nombre: AnaCris, Enero 26, 2006, 9:24pm
  Material compilado y revisado por la educadora argentina Nidia Cobiella (NidiaCobiellaARROBARedArgentina.com)

COPLAS

Temas variados Requiebros de Amor
Todos los días me paso
como garza en la laguna,
con el pescuezo estirado
sin esperanza ninguna.
A la orilla de la mar
estaba un sapo desnudo,
poniéndose las espuelas
para montar un peludo.

Alojita de algarroba
molidita en el mortero,
que se sube a la cabeza
como si fuera sombrero.

Amores y dinero
quitan el sueño;
yo, como no los tengo,
muy bien que duermo.

A orillas de una laguna
estaba un sapo con otro:
uno estaba de levita
y el otro de bota i potro.

A orillas de una laguna
estaba un sapo en cuclillas,
con la navaja en la mano
haciéndose la patilla.

Cazador salió a cazar
patitos a la laguna.
Salió el patito y le dijo:
cazarás, pero las plumas.

Corrió el sapo una carrera
con una tortuga vieja:
castigaron cuadra y media,
ganó el sapo por la oreja.

La volvieron a correr,
redoblando la parada;
llegando a la cuadra y media,
pegó el sapo una rodada.

Cuando pasé por tu casa,
estaba un cuero colgado,
yo le dije: ¡buenas tardes!
Y el cuero quedó callado.

Cuando salí de mi tierra
de nadie me despedí,
sólo de una pobre vieja
que estaba moliendo ají.

Cuatro camisas tengo,
las cuatro vendo,
para comprarme un coche,
que no lo tengo.

Que no lo tengo, sí,
¡Ay! Me da risa
verme dentro de coche
y sin camisa.

En la falda de aquel cerro
llora triste un gavilán
no llora porque tiene hambre,
sino porque es animal.

En la orilla de un río
cantaba un sapo,
y en su canto decía:
¿con qué me tapo?

En la puerta del cielo
cantaba un riojano.
Sale San Pedro y dice:
¡Entre, paisano!

Lo primero que ofrecen
los de la sierra,
unos quesillos duros
como las piedras.

Como las piedras, sí,
fuego violento,
con el piquito en l`agua
vivo sediento.

Me ha mandado mi mamita,
que le dé las buenas noches;
y si no ha visto pasar
una lagartija en coche.

Me mandaron no sé dónde,
a buscar no sé qué rosa;
y me volví no sé cuándo,
trayendo no sé qué cosa.

¡Ojalá Dios se enojara
y me mandara en castigo
una creciente de arrope
y una soga de quesillos!

Pensando en que me dejaste,
lloro tanto y tan de veras,
que la gente de mi casa
se imagina que hay goteras.

Por las orillas de un hombre
estaba sentado un río,
afilando su caballo
y dando agua a su cuchillo.

¿Qué le pasa a este mocito?
¿Por qué se ha callado tanto?
Parecen que le han cosido
la boca con hilo blanco.

-¿Qué querís que te traiga
de la otra banda?
-Una paloma negra
con las alas blancas.

Si quieres que yo te quiera
lo será con condición
que lo tuyo sea mío
y lo mío tuyo no.

Todas las mañanitas
del mes de enero,
me amanecen las uñas
sobre los dedos.

Una vez canté en mi casa,
y mi voz llegaba al mar;
se aficionó una sirena,
y me tuve que callar.

Un diablo se cayó al fuego
y otro diablo lo sacó,
y otro diablo le pregunta
¿cómo diablos se cayó?

Ya no hay coplas pa cantar,
mandaremos a traer;
en mi casa tengo un árbol
que de coplas se ha i caer.

¡Arribita, arribita!
Dijo un zorrino,
espolines de plata,
poncho i merino.

Ya ha nacido el Carnaval,
la caja es su corazón;
zumo de aloja su sangre,
olor a albahaca su flor.

Mi mamá se llama pascua,
mi tatita Navidad,
yo me llamo Todo Santo,
mi apellido es Carnaval.

¡Ahijuay pucha Carnaval!
Te'hicantar y te'hi bailar,
y el miércoles de ceniza
también te he de cacharpayar.

Ya se armó la cacharpaya
despidiendo el Carnaval;
inverne su caballito
que vuelve al año cabal.

Somos changuitos puneños
de un árido pedregal;
venimos en este día
anunciando el Carnaval.

Con cajitas, con banderas,
ha llegado el Carnaval,
viejas, casadas, solteras,
prepárense pa'bailar.

Alegre Carnavalito,
visitante forastero;
después de los cinco días
se manda a mudar ligero.

Soy lo mismo que el coyuyo,
cada año salgo a cantar;
domingo, lunes y martes,
tres días de Carnaval.

Tres días de Carnaval
pa'mí son una zoncera,
yo quisiera estar bailando
toda una semana entera.

¿Te acuerdas vidita mía
del martes de Carnaval,
cuando yo andaba a caballo
y vos me querías besar?
El amor es como el dulce,
cucharita de nogal,
revolveme noche y día
que no me quiero quemar.
El amor ha de ser uno,
eso bien lo sabés vos;
no tiene amor por ninguno
aquella que quiere a dos.

El día que tú naciste
¡Qué triste se puso el sol!
al ver que otro sol nacía
con mucho más resplandor.

Que te quise cierto fue,
que te olvidé, no es mentira;
que las hojas en las ramas
no duran toda la vida.

Mujer vieja es un fantasma
que nos espanta al mirar,
y si es joven es un potro
que no se puede domar.

Ni contigo ni sin ti
tienen mis males remedio;
contigo, porque me matas
y sin ti, porque me muero.

me quisiste, yo te quise,
me adoraste, te adoré;
me colgaste la galleta,
yo también te la colgué.

Quisiera ser el solcito,
que nace en el cielo azul;
para besarte en la frente
con un rayito de luz.

Una vez me enamoré
y me quedó esta experiencia:
el amor es una cosa
difícil como la ciencia.

En las mozas de estos pagos
quiero mi suerte probar;
porque tienen amor firme
y no saben engañar.

Es mejor querer a muchas,
cuantas más sean, mejor;
si una te hace una herida,
otras calman el dolor.

Me aconsejan que en amor
no me tire a lo más hondo;
que el amor es un limón
que tiene amargo en el fondo.

Como el que se arrima al fuego,
quiero arrimarme a tu amor;
del frío de verme solo,
me tirita el corazón.

Compadécete de mí,
dolete de mi dolor;
curame que vengo herido,
herido de mal de amor.

No seas así mi negrita,
entregame el corazón,
amor pobre y leña verde
arden cuando hay ocasión.

Yo no me quiero casar
por no mantener familia;
me gusta solito andar
como gallo sin gallina.

¡Cómo querés que te quiera
y que te tenga cariño;
si cuando voy a tu casa
tu mamá riñe conmigo!

Cuídese del matrimonio
y nunca se case usted.
¡Mire si sabré estas cosas
que yo me casé con tres!

Comiendo se mata el hambre,
bebiendo se va la sed;
y enseñando la moneda
se conquista a la mujer.

Los hombres son los ratones
y las mujeres el queso;
el matrimonio es la trampa,
yo no me caso por eso.

Todos me dicen que adoro
una flor de mal color;
diga el mundo lo que quiera,
que a mí me parece un sol.

Es verdad y esto es muy fuerte,
es muy cierto y es verdad;
amor que principió fuerte
¡acaba en debilidad!

Yo te quisiera querer
pero me estoy recelando;
porque puedes tener dueño
que me saque pisoteando.

Por la luna doy un beso,
por el sol doy un montón;
por el mirar de esa chola
¡alma, vida y corazón!

Las horas que tiene el día
las he repartido así:
nueve soñando contigo
y quince pensando en ti.

Dame tu mano, paloma,
quiero subir a tu nido,
he sabido que estás sola
y a acompañarte he venido.

Yo tengo un poncho guardado
pintado en cuatro colores;
la ilusión y la esperanza;
los celos y los amores.

A la señora de enfrente
se le ha muerto el marido,
y por temor al difunto,
se viene a dormir conmigo.

Yo tuve una palomita
que era todo mi placer;
un día quedó solita,
jamás yo la volví a ver.

Hay mujeres como el gato,
de la misma condición;
aunque tengan plato lleno
siempre buscan su ratón.

Noche y día corre el agua,
noche y día gime el viento;
noche y día pienso en ti,
prenda de mi pensamiento.

En ningún hombre casado
pongas, niña, tu querer,
porque al fin de la partida
se lo lleva su mujer.

No creas, negrita mía,
que mi amor es lisonjero;
con todas hablo y me río,
a vos solita yo quiero.

El amor de la viudita
es como la lechuguita;
si uno la riega un poquito
ligerito resucita.

Hombre manso es el varón
cuando el amor lo palmea;
se amansa a lo mancarrón
por más bellaco que sea.

Dicen que las penas matan,
yo digo: -No matan, no;
que si las penas mataran
ya estuviera muerto yo.

El amor y la naranja
se parecen un poquito,
por más dulce que ésta sea
siempre tiene su agriecito.

Cinco sentidos tenemos,
todos los necesitamos;
y a los cinco los perdemos
cuando nos enamoramos.

Dichoso del picaflor
que pica distintas flores,
yo me conformo con una,
con la flor de mis amores.

Anoche me mordió un perro,
mi caballo me pateó,
mi negra se fue con otro,
mi suegra me garroteó.

Si un día piensas matarme
no necesitas puñal,
con sólo dejar de amarme
el golpe será mortal.



 
Nombre: Neprus, Enero 27, 2006, 1:27pm; Respuesta: 1
    Geniales. :o

    Me las copio para leerlas despacito.

    Gracias. Abrazo. :)
Página de impresión generada: Julio 30, 2014, 5:59am