|
Poco sabemos acerca de los orígenes de esta disciplina, pero sí tenemos claro que, más allá de un entretenimiento femenino, la danza oriental, conocida como Danza del Vientre, ha sido y es objeto de admiración por hombres y mujeres de todo el mundo.
El cuerpo expresa mucho más que un ritmo, expresa una emoción, una conexión con lo que verdaderamente somos en esencia, nuestro Ser, dejando salir la creatividad, el movimiento, la magia de un baile que, sin duda nos atrae a todos.
La Danza Oriental emplea un sin fin de movimientos que aporta infinitas posibilidades a la hora de trabajar el cuerpo. No sólo aprenderás una forma de bailar, sino que conseguirás una sensual y saludable forma física. Por su historia viene además cargada de múltiples simbolismos de tipo cultural, lo que la rodea de un halo de misterio y fascinación mágica.
Tradicionalmente se baila con los pies descalzos porque existe una conexión directa con la madre tierra, aunque en la actualidad muchas bailarinas utilizan zapatos e incluso tacones altos. La música que se utiliza es, por supuesto, de estilo árabe-oriental, a pesar de que ahora existen muchas composiciones que fusionan lo oriental y lo occidental.
Sus beneficios
- Es un excelente trabajo de tonificación muscular, especialmente de la zona pélvica-abdominal y además de glúteos, piernas y brazos.
- Aporta una gran movilidad articular en las zonas lumbar, cervical, cintura escapular, evitando el anquilosamiento y la rigidez de las articulaciones.
- Mejora los procesos fisiológicos propios de la mujer, aliviando los síntomas de la menstruación y la menopausia y compensando el proceso de descalcificación y osteoporosis.
- Mejora el tránsito intestinal.
Las clases
Las clases están dirigidas a hombres y mujeres. No es necesaria experiencia previa ni condiciones físicas especiales, y se enseñarán coreografías de diferentes culturas orientales.

|